¡Es que el valor de los troncos viejos es tan grande que llevan incluso el nombre de una calle!

El Legado de los Árboles fue presentado además por Derry, nuestro querido padre de la Congregación de San Columbano, él llegó a la ceremonia vestido de blanco entero, a lo druida, y hablò precioso, una linda “ homilía” dijo que los árboles son un puente entre el cielo y la tierra, entre sus copas y raíces. Ellos son los residentes permanentes de la tierra, y verlos crecer demora toda una vida, varias, y por esto es que plantar una semilla es hacer algo a largo plazo. Este libro nos recuerda el respeto y veneración que los bosques, verdaderos santuarios, han tenido durante la historia, ¡y que tenemos que recuperar!
Fue tan mágica esta presentación que en la ventana se veía un nido, y la pajarita y volvía al nido con alimentos. Otro regalo emocional…. Lindo.
¿Que cuál árbol me encanta? Yo amo ese jacarandá, de flores moradas, allí en Sánchez de Fontecilla, que está ahora en pleno florecimiento lila …qué lindo color. Se los presento.
Pienso que si tuviera otra hija le pondría Jacarandá … igual parece un poco largo el nombre pero …le apodaríamos Lila.. Y ahora que estamos en Navidad, vienen también los panes de pascua, a Derry le quedan tan ricos que hasta Fco. Javier Errázuriz, Arzobispo de Santiago, quiere probarlos!!!






