martes, 30 de diciembre de 2008

Feliz memorial de la danza celta y de otras ideas afines

La danza se homenajea danzando. Mi intención es hacer homenaje de la danza irlandesa, así como quien viene de bailar y comenta lo bailado. Aunque me hubiera gustado hablar danzando celta, pero me di un porrazo de antología y todavía no vuelvo a las pistas. Este homenaje véaselo como de alguien que viene de bailar (aunque ya han pasado meses de eso) y se acuerda, poniéndose feliz, de la alegría que hay en la danza celta.

El primer paso se da en la indumentaria. Hay dos tipos de calzados: hard-shoes y soft-shoes, el zapato duro recuerda al tap o el flamenco, y el suave a una mariposa. A todo esto, súmesele el vestido: En funciones de gala es una prenda bordada con símbolos celtas, letras trenzadas, etc. Para los ensayos el atuendo es vaporoso, ágil diferente al de gala, menos florido. Ya calzadas y vestidas con la ropa adecuada, estaríamos preparadas para salir al escenario. Con flores en el pelo, si nos transformamos casi en hadas. Bueno yo podría ser una hada madrina y bailaría feliz con haditas y algunos duendes.

¡El baile celta, sin embargo, requiere de práctica, como el mismo flamenco, el tango y como casi todo baile! Tomemos un curso de celta, yo recomiendo la academia de danza Sandra Claren. Allí mi hija menor y yo nos iniciamos en este rítmico movimiento de piernas.
Una vez tomado el curso, calzadas y vestidas para la ocasión, estamos preparadas. Y los deslices son normales: girar a la izquierda cuando todo el grupo giraba a la derecha! Entonces, preparadas incluso para rectificar un mal paso sobre la marcha, ¡volviendo inocente y rápidamente a la derecha!, bailamos celta y hacemos una barrera humana de cara al teatro y movemos sincrónicamente las piernas, hasta que la estrella del elenco se nos adelanta y hace un solo de zapateo que nos deja sin aliento…

Después suenan unos aplausos, en consideración de toda la alegría y esfuerzo transmitidos. Gracias, decimos muy sencillo, mediante un saludo de final de espectáculo.

Por otra parte, durante este homenaje a la danza irlandesa me recordé de otros aspectos de esta cultura, y de lo que yo misma he hecho en su nombre. ¡Cómo no acordarme de María José Dulcic. las encantadoras hermanas Fritis y de quienes participamos en aquel taller el Centro de extensión de la PUC, y en el cual elaboramos, como equipo CRA, una ponencia cuyo tema central era la narración oral, naturalmente incluir lo irlandés, era natural con narraciones, baile, canto gaélico, escenografía, en fin, todo en función de mostrar la variedad y posibilidades que tiene un tema específico en el campo culturar lector.

Este encuentro ocurrió hace alrededor de tres años y pese al tiempo, todavía siento ese gustillo dulce que producen los buenos recuerdos. Para terminar este homenaje al baile celta y su cultura, siempre me han sabido sabias las siguientes palabras, como consejo de prudencia y asertividad: (casi me las conozco de memoria... casi a veces no las considero y me arrepiento)

"Antes de hablar, considera primero lo que tú dices; segundo, porqué lo dices; tercero, a quién lo dices; cuarto, quién te lo ha dicho; quinto, las consecuencias de tus palabras, sexto, qué provecho resultará de éstas; séptimo, quién escuchará lo que digas.
Luego, pon tus palabras en la punta de tu dedo y hazlas girar de estas siete maneras antes de pronunciarlas; y de tus palabras no saldrá nunca daño alguno."
(Siglo V, palabras celtas)


Les deseo un feliz y danzarín año 2009, les mando un abrazo muy grande, y que abunde la paz, solidaridad y el buen amor en sus familias y personas.

1 comentario:

José Luis Contreras Muñoz dijo...

La música Celta es muy relajante