domingo, 6 de septiembre de 2009

La vocación por la felicidad

La vocación por la felicidad de Angélica Godorischer autora de (“Mala noche para parir hembras”) todavía me hace eco, felizmente, en la cabeza. Es una mujer encantadora, de una trayectoria literaria y humana completamente vivaz y amena, con 74 años a cuestas, parece una nena...En Argentina, la adoran, es alguien llena de vida, capaz de entregar herramientas, palabras vivificantes, con fuerza y sentido; yo siempre me vi expectante a sus observaciones, observaciones que, por lo plásticas y bien direccionadas, se notaba que las había sacado de su propia experiencia y labor. Esta vocación por la felicidad que Angélica decía, ¿cómo pudiera repartirse, hacerse una vocación general? De acuerdo a ella, el asunto puede quedar en el entusiasmo, en el tomar partido...
Los elogios siempre quedan dando vueltas alrededor de las personas, y suelen resultar pobres. Pero para el caso de Mempo Giardinelli, de Natalia su valiosìsima mujer, de Ana Guïllot, Gustavo Roldán y de Laura Devetach, para no quedarme sin palabras, prefiero repetir lo que, en el 14vo Foro, se le dijo a Gustavo Roldán:
–Te queremos Angélica, Mempo, Natalia, Ana, Laura y Gustavo.
Ya lo decía Mempo –adalid de la Fundación Mempo Giardinelli, gestador de iniciativas invaluablemente ricas– “LEER ABRE LOS OJOS”. En efecto, ya lo decía: los ojos, además del corazón y la mente. Todos ellos y ellas, ¡¡qué abiertos que llevan el corazón, la mente y los ojos!! Por lo demás, es esta fundación la organizadora de este evento, el cual año a año congrega a escritores, escritoras, gestores culturales, abuelas abuelitos lectores, etc, en aras del desarrollo lector en la provincia y el continente. Mempo es fantástico; su mujer, también; la fundación que llevan adelante, igualmente. De verdad, la ciudad entera gira en torno de este foro, espacio de conversación, debate e iniciativas. ¡Muchas gracias!

1 comentario:

Benjamín García M. dijo...

Me he entretenido mucho leyendo.

Un abrazo.