
La organización fue formidable. Los especialistas invitados –escritores, poetas, dibujantes, etc.– que vinieron de distintos paises de la región abrían la conversación, siempre nos traían un mundo a descubrir. Por ejemplo, Isabel Mesa, escritora boliviana de cuentos, traía una literatura viva, una manera de crear y hacer historias con un imaginario notable como es el boliviano, donde lo mágico, lo imaginativo, lo simple y lo profundo corren por la misma vereda.
¡Esta oportunidad es digna de reedición!, Manuel Peña Muñoz estuvo ameno, profesional, a la altura de las circunstancias, y el Centro Cultural de España, igualmente, estuvo a la altura. Las clases se impartieron en la Biblioteca de Santiago. En esta clase de actividades, aparte de aprender, se establecen lazos, se comparten experiencias, se crece todavía. Yo ahora tengo una imagen más rica de la literatura infanto-juvenil de nuestro continente, y esto es importantísimo ya que reconocimiento de lo próximo, lo propiamente latinoamericano, es pieza clave para alcanzar lo distante y culturalmente distinto.
Felicitaciones, Manuel y gracias por los Cuentos Extraordinarios de Calleja con que se me obsequió nuestra gratuita presencia, siendo una edición extraordinaria, son la imagen de lo maravilloso que fue participar de esto, gracias miles !!!
